Mes: abril 2018

5 multas de hasta 3.000 € que pueden ponerte con tu coche aparcado

Si dispones de un coche con el que no circulas o lo tienes parado por cualquier motivo, también te pueden multar y con una cantidad bastante cuantiosa. Atentos...

Tener un coche parado en la calle o aparcado en el garaje no hará que te libres de una multa.  Los expertos de DAS Seguros resumen hasta cinco sanciones que pueden imponerse incluso con el vehículo parado y que pueden llegar hasta los 3.000 euros.

Obligación de asegurar un vehículo

Si pensabas que al no usar el coche te podrías ahorrar pagar el seguro del mismo, te has equivocado. Todo vehículo a motor debe tener contratado el seguro de Responsabilidad Civil Obligatoria, o simplemente Seguro Obligatorio. Este Seguro Obligatorio lo exige la legislación vigente, y no tenerlo supondría incurrir en un delito.

En 2016, casi el 10% del parque de vehículos español no contaba con un seguro vigente. A pesar de las medidas tomadas por la DGT, este número sigue siendo elevado, cosa que sorprende ya que las multas por no disponer de un seguro se aplican incluso si el vehículo no circula. Las sanciones oscilan entre 600 y 3.000 euros, y la inmovilización del automóvil hasta que el propietario demuestre que está asegurado.

Limpiar el coche en la calle

Según el artículo 4.2 del Reglamento General de Circulación, está prohibido realizar cualquier acto que pueda deteriorar la calzada o sus instalaciones. Esto incluye desde la limpieza de un coche hasta realizar cualquier reparación, por pequeña que sea. Las multas dependen de los ayuntamientos de cada municipio, y su importe puede variar entre 30 y 3.000 euros.

No haber pasado la ITV

La Inspección Técnica de Vehículos es obligatoria, circules o no con el vehículo. Las multas pueden ir desde 200 a 500 euros. Y aunque hayas pedido cita para pasar la ITV, te pueden sancionar igualmente si ésta está caducada.

Matrícula ilegible

Las matrículas no pueden, en ningún caso, presentar obstáculos que impidan o dificulten su lectura. Así que, esté o no el coche en circulación, tener la matrícula ilegible puede acarrear una sanción de hasta 200 euros. Una pegatina, barro, un desprendimiento de una parte de la matrícula... son elementos a tener en cuenta para evitar ser multados.

Cambio de domicilio

Es obligatorio por parte del propietario del vehículo tener actualizada la información del domicilio. Cualquier cambio se debe notificar en la Jefatura Provincial de Tráfico. Es un trámite gratuito en el que hay que presentar el permiso de conducir y el certificado de empadronamiento. Si no lo haces te pueden multar con 80 euros.

Fuente: autopista.es


ITV 2018: así cambian las inspecciones (y te afectan) en menos de un mes

Repasamos los principales cambios de la nueva ITV, que entrará en vigor en menos de un mes. Solucionamos tus dudas.

La nueva ITV entrará pronto en vigor, concretamente en menos de un mes, el 20 de mayo. Y como cualquier examen al que se debe someter nuestro vehículo, el tema ha levantado una gran expectación. Por ello, hemos decidido reunir todo lo que está por llegar en la nueva ITV en un solo artículo para que tengas una guía que poder consultar antes de pasar las nuevas pruebas.

Nueva ITV, un examen más exhaustivo

Muchos son los que decían que el paso por la ITV apenas se convertía en un mero trámite. Sin embargo, a partir de ahora también servirá para identificar algunos problemas de seguridad que no nos hayan sido avisados por el propio vehículo, lo que aumentará nuestra seguridad al volante.

Para ser concretos, las estaciones de ITV tendrán que utilizar una nueva herramienta que les permita chequear el estado de los dispositivos de diagnóstico del vehículo, comprobando el buen funcionamiento de elementos como airbags, ABS o ESP. Además, más adelante se prevé una primera actualización que permitirá a los técnicos testear el control de crucero, la frenada de emergencia o los sistemas automáticos de luces y lluvia.

Además, el control de emisiones también se va a vigilar más de cerca. Aunque las mediciones se seguirán realizando mediante el tubo de escape, las herramientas de diagnosis electrónica permitirán detectar posibles fraudes que escondan unas mayores emisiones en situaciones no medidas de manera directa en la propia estación.

Los neumáticos, cambios que ya se aplican

Los neumáticos son el único componente que tenemos en contacto con el suelo cuando nos movemos y es, por tanto, un pilar fundamental si queremos garantizar la seguridad a bordo.

Por ello, desde el 1 de febrero, las estaciones de la ITV realizan un examen más exhaustivo a los mismos. En primer lugar, se comprueba que las gomas cuenten con una profundidad de, al menos, 1,6 milímetros, así como que no tengan desperfectos como ampollas o golpes que puedan provocar un reventón, un desgaste desigual de los neumáticos o que éstos pierdan aire.

Por último, también se comprobará que los neumáticos sean iguales en los dos ejes. Es decir, ambas gomas tendrán que tener el mismo tamaño y soportar el mismo índice de carga y de velocidad si queremos superar la ITV.

Cambios que repercutirán directamente sobre el consumidor

Hasta ahora hemos hablado del mantenimiento que tenemos que llevar a cabo en nuestro coche y del trabajo de los técnicos, pero algunos de los cambios también influirán de manera directa sobre el propio consumidor.

El primero de ellos es que, en caso de no pasar el primer examen, podremos acudir a una estación ITV distinta a la primera en la segunda evaluación, por lo que se levanta la obligación de volver al mismo lugar cuando el resultado era desfavorable.

Otro cambio importante está relacionado con los vehículos importados. Aquí hay algunas concesiones a las comunidades autónomas pero, en general, la obligación de visitar una ITV antes de circular con nuestro coche importado será más flexible y cuando la normativa del país de origen sea muy similar a la de España, no tendremos por qué pasar el examen.

Por último, mala noticia para quien tenía en mente convertir su vehículo en clásico. A partir de ahora, para que nuestro coche pueda entrar en dicha categoría tendrá que tener cumplidas las tres décadas, en lugar de los 25 años actuales, equiparándose con otros países de nuestro entorno.

Fuente: autopista.es


La mitad de los españoles quiere comprar un coche en 2018

La intención de compra de coches híbridos y eléctricos supera a los Diesel y casi iguala a la gasolina, según la encuesta del Observatorio Cetelem del Motor.

Parece ser que los coches híbridos y eléctricos están ganando adeptos entre los consumidores. Al menos en lo que a intención de compra se refiere, ya que una cosa es lo que nos gustaría comprar, y otra muy distinta lo que al final compramos por el motivo que sea.

 El Observatorio Cetelem del Motor 2018 ha presentado las principales conclusiones de una encuesta realizada a más de 1.500 personas que cumplen los requisitos de tener coche o tener intención de comprar uno. Y precisamente, una conclusión significativa es que el 36 por ciento de los españoles tienen intención de comprar un coche híbrido y/o eléctrico, superando al Diesel (26%) y casi iguala a los de gasolina (37%).

Si comparamos estos datos con los analizados en 2007, la intención de compra de un coche híbrido y/o eléctrico era tan sólo del 13%. El Diesel era la primera opción con un 61% hace 10 años y la gasolina se quedaba en un 23%.

El 37% de los encuestados tiene clara que su opción de compra es un vehículo de gasolina, aunque existen diferencias entre los consumidores más jóvenes (entre 18 y 24 años) y los más seniors (más de 45 años). Entre los primeros, el 73,1% dice que su próximo coche será gasolina; de los seniors sólo el 29,5% se decanta por esta opción.

Entre los encuestados que tienen intención de comprarse un vehículo eléctrico en los próximos dos años (23%), el 49% estaría dispuesto a hacerlo con coches con autonomías a partir de 101 km. Y son los más jóvenes, los que muestran mayor interés por estos vehículos.

Entre los aspectos por los que los españoles no estarían dispuestos a comprar un vehículo eléctrico están el hecho de que la autonomía no es suficiente (57%), que el coche es demasiado caro (54%) y la imposibilidad de recargar la batería (40%).

Fuente: autopista.es


“Los cambios en la ITV no son bien vistos por algunas marcas de coches”

Así lo cree Víctor Salvachúa, miembro en el Comité Internacional de Inspección Técnica de Vehículos (CITA) y Responsable de zona en Applus+Iteuve.

AECA-ITV, asociación sin ánimo de lucro e independiente integrada por la práctica totalidad de empresas privadas y públicas que prestan el servicio de ITV en nuestro país, ha entrevistado a Víctor Salvachúa con motivo de la próxima entrada en vigor del nuevo Real Decreto que traerá cambios en la ITV.

-¿Se puede realmente hablar de que hay independencia en las ITV?

Es necesario que sea así. Cuando hablamos del modelo europeo hablamos, por un lado, de modelo español y alemán, donde son operadores más grandes. En casos como Inglaterra y Holanda, la inspección se hace en talleres.  El principio de AECA ITV era lo más oportuno y sigue teniendo plena vigencia. El Dieselgate así lo reafirma.

Si fabricantes, concesionarios y usuarios no están interesados en que las cosas salgan, no saldrán. El nuevo Real Decreto quiere que tengamos acceso a determinados datos, que sólo tienen los fabricantes a su disposición.

-¿Lo van a poner fácil los fabricantes?

Algunos sí, pero hay otros que cuando les pides acceso argumentan que sólo los tocan ellos porque sus coches son cada vez más complejos. Son compañías muy grandes.

-Pero el Real Decreto permite el acceso al OBD (On Board Diagnostic)

El OBD da acceso a unos datos y a otros no. Y aunque la Ley dice claramente cuáles hay que dar, algunos juegan al límite de la legalidad. La industria del automóvil es muy fuerte, pero espero que gane la razón.

-Con la llegada del coche eléctrico o los coches inteligentes todo va a cambiar. ¿Seguirá habiendo hueco para las ITV?

Por supuesto, también hay que inspeccionarlos. Cuando pensamos en vehículos modernos se nos vienen a la cabeza modelos nuevos y sin problemas mecánicos, pero si algo sabemos seguro es que los vehículos nuevos de hoy son los vehículos usados del futuro.

Cuando el vehículo ya no es nuevo pierde valor económico, pero seguirá circulando. En este momento, pasadas las garantías del fabricante, dejar el mantenimiento a criterio del usuario no es la mejor idea, como vemos allí donde no existen inspecciones reguladas.

-¿Y dejarlo en manos del fabricante?

Puede también comportar conflictos de intereses en uno u otro sentido, tal y como el Dieselgate ha demostrado. En esta estructura, la inspección por terceras partes independientes sigue teniendo todo el sentido.

-¿Cuál es el trabajo que se puede hacer desde organismos como las estaciones de ITV?

En mi opinión el Dieselgate pone de manifiesto la necesidad de inspecciones independientes y el hecho de que el vehículo “tiene que cumplir” durante toda su vida útil, y no solo en el momento de diseño y homologación.

El sector de la automoción es probablemente uno de los más competitivos a nivel mundial y no podemos esperar una autorregulación del mismo especialmente en aspectos que, como las emisiones, tienen un grandísimo efecto social a medio plazo pero no un impacto puntual sobre el usuario afectado, como sería el caso de un accidente.

-La máxima de la ITV sigue vigente: salva vidas

Tiene un ratio coste beneficio a nivel social. Es un dinero bien invertido y da fruto de manera inmediata.  El objetivo está adelante y no hacia atrás. Con la calidad del aire y las vidas no se puede dar paso atrás. 

Fuente: autopista.es


Las alternativas a la rueda de repuesto: ¿merecen la pena?

La rueda de repuesto de los coches parece que tiene los días contados. Por cuestiones de espacio, peso y costes, los fabricantes ofrecen otras alternativas: el kit reparapinchazos, los neumáticos Runflat y la rueda de emergencia. Veamos si merecen la pena, analizando ventajas e inconvenientes.

Un estudio realizado por la American Automobile Association concluye que casi un tercio de los coches nuevos que se están vendiendo en la actualidad no incluyen en su equipamiento la rueda de repuesto. Aunque son datos del mercado norteamericano, son perfectamente extrapolables a nuestro país.

Los fabricantes de automóviles y de neumáticos argumentan que cada vez existen menos  pinchazos, uno cada 10 años, casi la vida útil del vehículo, por lo que no está de más ofrecer al cliente otras soluciones más compactas, ligeras y económicas que llevar en el coche una rueda de repuesto como las otras cuatro que lleva montadas.

Pero la casi inexistencia de pinchazos no es precisamente la principal razón por la que la rueda de repuesto tiende a desaparecer como equipamiento de serie. De hecho, las estadísticas españolas contradicen a las de los fabricantes. El Barómetro de Averías 2017 del RACE refleja que de las 900.000 asistencias prestadas en carretera en España, casi 80.000, en torno al 9%, tuvieron su origen en incidencias con los neumáticos.

Causas por las que cada vez se usa menos la rueda de repuesto

-Peso: las ruedas de repuesto pueden pesar de 20 a 40 kilos (según su tamaño) y se dan casos de marcas que, al suprimirla, han logrado bajar uno o dos gramos sus emisiones de CO2. Perece una tontería, pero si el modelo en cuestión queda por debajo de los 120 g/km, está exento de pagar el impuesto de matriculación, por lo que al final gana el comprador.

-Espacio: el espacio también es un punto en contra. Si eliminamos la rueda de repuesto, el gato y las estructuras de espuma que suelen rodear el neumático y la llanta de recambio, en ocasiones la capacidad del maletero del coche se puede incrementar en 80 litros. Entrará más equipaje y contar con más espacio de almacenaje es un factor importante en la compra.

-Costes: el ahorro de costes también es considerable y un factor que tienen en cuenta los fabricantes. Una rueda de recambio de emergencia tiene un precio aproximado de entre 80 y 120 euros. Pero si trasladamos esta cifra a una rueda completa, igual que las otras cuatro que monta el coche, el coste podría subir otro 50 por ciento.

Las alternativas a la rueda de repuesto

-Kit reparapinchazos

Las marcas de coches suelen ofrecer el denominado kit reparapinchazos. Constan de una espuma que sirve para taponar el agujero de la cubierta y un compresor (que se conecta a las tomas de 12 voltios) para volver a inflar el neumático. Esta opción ocupa poco espacio y es bastante económica (desde 35 euros). Pero no olvidemos que esta solución es temporal. La rueda en cuestión deberá ser reparada o sustituida en un taller.

-Neumáticos Runflat

Son neumáticos reforzados que cuando se pinchan puedes seguir circulando con ellos durante 80 kilómetros a una velocidad máxima de 80 km/h. Algunos modelos amplían la distancia hasta 150 kilómetros. Estos neumáticos son más caros que uno normal, e igualmente luego hay que pasar por el taller para reparar o sustituir. Estas soluciones son temporales y menos eficaces.

-Rueda de emergencia

Es más pequeña, más ligera, ocupa menos espacio y no tiene limitación de distancia. Eso sí, por su diseño más estrecho y cuestiones de seguridad, la velocidad máxima de circulación se limita a 80 km/h. Resta poco espacio de carga y tiene un precio medio de unos 80 euros. Sin embargo, al no tener la misma medida que las ruedas originales, es conveniente volver a instalar la rueda normal cuanto antes.

Lo que debes saber: el avisador de presión, elemento obligatorio

Desde 2014, es de obligado cumplimiento la incorporación del sistema de control automático de la presión de neumáticos (denominado TMPS) en un vehículo nuevo. Este dispositivo alerta al conductor cuando uno o varios neumáticos registran pérdidas de aire.

Fuente: autopista.es