El Consejo de Ministros nos ha dejado nuevos límites de velocidad. Todas las secundarias se rebajarán a 90 km/h, salvo contadas excepciones. Su entrada en vigor será al mes de su publicación en el BOE.

El Consejo de Ministros del viernes 28 de diciembre ha aprobado las últimas medidas de la DGT que tienen como objetivo la reducción de los accidentes en las vías convencionales, y que supondrá una rebaja gradual de los límites de velocidad a 90 km/h en todas las carreteras secundarias. Según informa el propio Ministerio del Interior, la modificación del artículo 48 del Reglamento General de Circulación aprobada hoy entrará en vigor al mes de su publicación en el Boletín Oficial del Estado.

Con el objetivo de reducir los accidentes en las vías secundarias, donde se dan 3 de cada 4 muertes en la carretera, el Gobierno respalda la medida de la DGT de convertir todas las carreteras secundarias en vías limitadas a 90 km/h. Una reducción que se irá aplicando conforme se cambie la señalización en las calzadas y que, según acaba de informar el Ministerio del Interior, afectará a 10.000 km de nuestras carreteras convencionales.

El Gobierno aprueba los nuevos límites de velocidad: todas las novedades

España pasará al grupo más numeroso, el de países a 90 km/h

En las vías convencionales, a 90 km/h… o menos

Como decimos, todas las carreteras secundarias pasarán a contar con un límite genérico de 90 km/h a partir de la publicación de la medida en el BOE, aunque hay que tener en cuenta algunas excepciones.

Para empezar, el límite de 90 km/h es el impuesto a turismos y motocicletas, rebajándose hasta los 80 km/h al resto de vehículos, como camiones, autobuses, caravanas, transporte escolar o automóviles con remolque, entre otros. Además, los coches y motos podrán superar el límite hasta en 20 km/h al adelantar cuando el coche precedente circule por debajo de los 90 km/h. Es decir, podremos alcanzar una velocidad de hasta 110 km/h cuando se adelante a otro vehículo.

Sin embargo, esta excepción no ha gustado a algunas asociaciones de víctimas, como la Asociación DIA, quienes aseguran que la rebaja no elimina el problema de los adelantamientos, pues el freno que suponen los 80 km/h a vehículos que circulan a velocidades superiores puede aumentar el riesgo de accidente.

Además, hay que tener en cuenta que se contempla una última excepción en el establecimiento de los límites de velocidad en las vías convencionales. Así, los titulares de las vías podrán elevar el límite hasta 100 km/h en aquellas carreteras en las que los dos sentidos de la circulación estén separados por una barrera física.

Así quedan los límites de velocidad en el resto de vías

Donde se mantienen las velocidades máximas permitidas es en las autovías y autopistas, donde los turismos y las motocicletas tendrán que circular a 120 km/h como velocidad máxima, mientras que los camiones y furgonetas tendrán que hacerlo a un máximo de 90 km/h. Por último, el resto de vehículos (como autobuses, caravanas o transporte escolar) tendrán limitada su circulación a 100 km/h.

Por último, también en la nueva normativa también se establece una velocidad genérica de 30 km/h de máximo para todos los vehículos que circulen en aquellas vías sin pavimentar. También se trabaja para que todas las vías urbanas con un solo carril por sentido cuenten con este límite de 30 km/h en toda España, como se ha implantado recientemente en Madrid y como ya se viene usando desde hace varios años en Pontevedra.

El Gobierno aprueba los nuevos límites de velocidad: todas las novedades

Los titulares de las carreteras serán los encargados de elevar la velocidad a 100 km/h en el caso especificado

Objetivo de la reducción de velocidad: reducir los accidentes y las víctimas

La DGT se escuda en que la rebaja en la velocidad servirá para reducir exponencialmente los accidentes y las víctimas mortales. Según el Observatorio Nacional de la Seguridad Vial, el 75 por ciento de los accidentes con víctimas mortales se producen en las vías convencionales y el 77 por ciento de los fallecidos son consecuencia de estos accidentes.

En 2017, 1.321 personas fallecieron en las carreteras españolas y de ellas, 1.013 muertes tuvieron lugar en las carreteras secundarias. Según los datos aportados por el mismo observatorio, en el 37 por ciento de los accidentes con víctimas mortales en estas vías, la velocidad fue decisiva y estuvo presente en el 20 por ciento del total de accidentes producidos en las calzadas convencionales, con víctimas o sin ellas.

Además, desde el organismo se agarran al “modelo Nilsson”. Según este estudio avalado por un buen número de instituciones internacionales, aumentar un 1 por ciento la velocidad media en un trayecto provoca un incremento del 2 por ciento en la frecuencia de los accidentes con víctimas, del 3 por ciento de los accidentes graves y del 4 por ciento de los accidentes mortales.

Lección de autoescuela: adecuar la velocidad a las circunstancias de la vía

La DGT no sólo quiere hacer hincapié en la rebaja de los límites máximos en las carreteras secundarias, también recuerda que el conductor debe adecuar la velocidad circulatoria a las condiciones ambientales o de seguridad que nos encontremos en la carretera.

Así, no es lo mismo velocidad máxima que la inadecuada o la segura. Una lección que aprendemos en la autoescuela y que debemos poner en práctica cada vez que las condiciones meteorológicas nos impidan circular a 90 km/h o conviertan el límite en inseguro. La lluvia, la nieve y el hielo o las nieblas son las condiciones más habituales que nos pueden hacer circular a menos velocidad de la permitida.

Por último, la DGT también recuerda que los estudios de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) recomiendan circular a velocidades inferiores para mantener la seguridad en la carretera. Según el organismo, en las áreas con intersecciones, tanto en vías urbanas como interurbanas, la velocidad máxima debería ser de 50 km/h y en las carreteras sin separación central el máximo tendría que establecerse en 70 km/h.

Fuente: autopista.es