El proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición ha hecho saltar todas las alarmas provocando el rechazo de prácticamente todo el sector del automóvil.

No se puede lanzar una “bomba” de estas dimensiones y esperar que no ocurra nada. Como dicen desde Faconauto, patronal de los concesionarios, resulta difícil entender que se haya lanzado a la opinión pública el borrador de la Ley sin haberlo debatido previamente.

Nos estamos refiriendo al proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, anunciado por el Gobierno de Pedro Sánchez, que establece que, a partir del año 2040 no se permitirá la matriculación y venta en España de turismos y vehículos comerciales ligeros con emisiones directas de dióxido de carbono (CO2); y la circulación de este tipo de vehículos a partir de 2050. Es decir que solo podrán circular vehículos eléctricos puros. Adiós a los Diesel, gasolina, GNC y GLP e híbridos en todas sus tipologías.

Como era de esperar, el sector se ha puesto en pie para mostrar su total desacuerdo argumentando que es una ley “excesiva en sus objetivo y acelerada en sus pasos”, que provocará inestabilidad en el sector, que hace aumentar la confusión en la opinión pública, que demoniza las tecnologías actuales y que impactará negativamente en el empleo, entre otras muchas cuestiones.

Anfac: “excesiva en sus objetivos”

La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Comiones, Anfac, en nombre de la industria española de la automoción, rechaza de plano el proyecto de Ley en la medida que establece un plan para lograr la descarbonización del transporte en 2050, por considerarla “excesiva en sus objetivos y acelerada en sus plazos”.

Según Anfac, desde el momento mismo de la aprobación de la Ley, prohíbe cualquier subvención que favorezca el consumo de combustibles fósiles. Esto significa que sólo se podrán subvencionar los vehículos eléctricos puros, con lo que desactiva los actuales planes de apoyo al vehículo alternativo y discrimina, desde ya, una tecnología limpia y eficiente, frente a otras.

Además, resalta que “la industria está totalmente comprometida con la descarbonización del parque automovilístico” pero que la transición hacía “una movilidad cero y bajas emisiones” ha de ser “ordenada, justa y rentable, desde el punto de vista social y económico”, tal y como explica Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de Anfac.

Aniacam: hay antes muchos problemas por resolver

Desde la Asociación Nacional de Importadores de Automóviles, Camiones, Autobuses y Motocicletas, Aniacam, opinan que esta nueva Ley significa introducir un factor de inestabilidad en el sector del automóvil, un sector que representa el 10% del PIB y el 9% de la población trabajadora de España. Prohibir la matriculación de vehículos con motores de combustión en 2040 y la circulación a partir de 2050 causará un retroceso importante, tanto en aportación al PIB como al empleo.

Su presidente, Germán López Madrid, considera que este Ley es una utopía difícilmente realizable, a fecha de hoy, porque **partir de un parque actual de 24 millones de vehículos de combustión y sustituirlos por vehículos exclusivamente eléctricos es prácticamente imposible. **

Para llegar a una electrificación total hay que solucionar bastantes problemas que todavía no están resueltos, como es el de la infraestructura de recarga, no sólo por los puntos disponibles, sino por el dimensionamiento de las redes, para que sea capaz de soportar una gran demanda sin que colapse; o como la propia producción de energía eléctrica renovable, que a día de hoy representa una mínima parte de la necesaria; o los tiempos y recarga y las autonomías de kilómetros; o la propia disponibilidad de baterías para poder equipar los millones de unidades que salgan de las fábricas, cuando ya las materias primas que equipan las baterías (cobalto y litio), están empezando a escasear, con subidas de precio.

Ganvam: incertidumbre y confusión en los ciudadanos

Para la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor y Recambios, Ganvam, este borrador no hace sino aumentar la confusión en la opinión pública sobre el modelo de movilidad que nuestra sociedad necesita para el futuro. Opina que solo sirve para demonizar las tecnologías actuales, las únicas que hoy por hoy son capaces de garantizar la viabilidad como sociedad.

La patronal de vendedores considera que este borrador general más incertidumbre en los ciudadanos, que ven cómo paulatinamente se propagan mensajes negativos en torno a una tecnología, la de los motores térmicos de última generación, que es perfectamente viable y, sobre todo, necesaria en el momento actual.

Ganvam aboga por un cambio progresivo en los modelos de propulsión, pero sin demonizar tecnologías que hoy por hoy son completamente necesarias. Su directora general, Ana Sánchez, ha dicho: «estamos seguros de que el Gobierno va a proponer medidas estructurales para que la transición sea ordenada hacia las nuevas fuentes de energía que la movilidad del futuro exige, pero un borrador como el que hemos conocido, que prohíbe pero no propone ninguna solución, no es el tipo de respuesta que ni nuestro sector, ni la sociedad, necesitan”.

Faconauto: pone en peligro la buena racha

Según Facounauto, la patronal de concesionarios, propuestas como la que ha planteado el Gobierno o la profunda crisis del Diesel, generan incertidumbre entre los compradores, que no saben qué coche comprarse ni cuándo, e impactan ya en todo el sector. La automoción y el comercio son sensibles a la incertidumbre y, como consecuencia, el mercado está entrando en una dinámica negativa y preocupante.

La patronal comparte los objetivos medioambientales, pero considera que se pueden encontrar otras fórmulas que no pasen por la prohibición permanente, sino por una ampliación más rápida de la oferta de vehículos de bajas emisiones, asequibles para la mayor parte de la ciudadanía.

Fuente: autopista.es