Coches con Smart Keys o llaves inteligentes: carne de cañón para los ladronesLos sistemas de apertura del coche y de arranque sin llave tienen sus beneficios para el conductor, pero se lo pone mucho más fácil para los ladrones. ¡Mucho ojo!

No cabe duda que la tecnología nos trae una serie de ventajas que facilitan nuestro día a día. Pero también es cierto que, como en casi cualquier apartado de la sociedad de hoy en día, también tiene su lado negativo. Y si hablamos de la tecnología de las “Smart keys” o llaves inteligentes en el automóvil, no es una excepción.

Lamentablemente, España es el tercer país de la Unión Europea en el que más coches se roban, ¡unos 120 coches al día! Así que mucho ojo si tienes una llave inteligente para tu coche: te ponemos en contexto.

¿Qué son las “Smart keys”?

Son llaves que te permiten acceder y cerrar al vehículo sin necesidad de apretar ningún botón, así como arrancarlo tan solo con tenerla en el interior y apretando el correspondiente botón de “Start/Stop”. Para abrir el coche, basta con tener la llave en el bolsillo y tocar la maneta de la puerta; para cerrarlo, algunos vehículos detectan cuándo el conductor (con la llave consigo) se aleja de este.

¿Cómo funcionan?

Estas llaves funcionan mediante un intercambio de señales cifradas con el propio vehículo. La llave dispone de una pequeña antena que buscan una señal de radio del vehículo; será al tocar la maneta de la puerta cuando una antena del vehículo pasa a rastrear la llave para poder entrar al coche.

¿Cómo de vulnerable son ante los ladrones?

Este intercambio de señales es lo que aumenta la vulnerabilidad de esta tecnología. Basta que los ladrones utilicen un dispositivo (un repetidor de ondas) que amplifica la señal de radio del vehículo y que es capaz de “engañarlo” para que se piense que la llave real se encuentre en el rango de alcance. Esto sucede mucho en chalets unifamiliares, donde los coches se quedan aparcados en la puerta o junto a la entrada del garaje y en los que los ladrones se pueden llevar el coche sin dificultad en apenas 20 segundos mientras el conductor está durmiendo. Si ya el vehículo tiene la función de arranque sin llave y mediante botón, la tarea de encender el motor se facilita aún más.

¿Qué soluciones hay para evitarlo?

Los fallos en el diseño de esta tecnología están detrás de esta vulnerabilidad. Algunas soluciones que se están llevando a cabo para evitar esta picaresca por parte de los ladrones es la de que la llave deje de emitir su señal cuando esta lleva unos determinados segundos sin moverse. Si la llave descansa en casa, es una solución idónea, pero no cuando la llave va en el bolsillo y va siempre en movimiento.

Sin tener que recurrir a desactivar el sistema, una solución muy recurrente es “encerrar” la llave en una jaula de Faraday: se trata del efecto producido dentro de una caja metálica; por ejemplo, guardando la llave en el congelador o en una caja rodeada de papel de aluminio se creará este efecto, impidiendo que las señales eléctricas sean recibidas dentro del recipiente.

De cara a seguir desarrollando tecnológicamente esta idea, una solución podría ser integrar la llave en el smartphone del conductor, en el que este podría utilizar su propia huella o el FaceID de reconocimiento fácil para abrir el coche.

Fuente: autopista.es