La Comisión Europea podrá endurecer los controles de emisiones e imponer multas de hasta 30.000 euros por coche trucado a los fabricantes de vehículos.

En Europa no quieren que se repitan casos como el Dieselgate de Volkswagen, el escándalo de manipulación de los motores Diesel, y por esta razón van a endurecer los controles y otorgar más poder a la Comisión Europea para imponer sanciones por cada coche trucado. La nueva normativa permitirá a Bruselas imponer multas de hasta 30.000 euros por vehículo trucado a los fabricantes de vehículos si no han sido impuestas con anterioridad en el país involucrado.

Hasta la fecha, el ejecutivo comunitario no podía imponer sanciones a los fabricantes de coches por incumplir las reglas europeas, ya que esta competencia correspondía sólo a los Estados miembros.

La nueva directiva también permitirá a la Comisión Europea llevar a cabo controles e inspecciones de vehículos para verificar que se cumplen las reglas comunitarias. Esto obliga a los países a supervisar uno de cada 50.000 coches que reciban la autorización el año anterior, cifra que el Parlamento Europeo considera insuficiente. Estos controles incluirán la verificación de las emisiones bajo situaciones de conducción real. Los países con menos recursos podrán solicitar a otros países del grupo comunitario que efectúen los controles en su lugar.

Las actuales pruebas de medición de emisiones se realizan en laboratorio y suelen diferir de media hasta un 30 por ciento respecto al nivel de emisiones de los vehículos en situación de conducción real.

Además, se va a establecer una auditoría de los sistemas de homologación de vehículos de cada país. Así, cada cinco años, tendrán que ser revisados por al menos dos países socios. Bruselas podrá sumarse a la evaluación y realizar y publicar un informe con las conclusiones.

Fuente: autopista.es