Las averías que puede tener tu coche al circular ya a sólo 20 o 30 km/h en ciudad

Los cambios en los límites de velocidad son un hecho. Pero, ¿cómo pueden afectar los límites a 20 o 30 km/h en ciudad a nuestros coches?

Sanciones más duras por el uso del móvil y la omisión del cinturón, mayores facilidades para acceder a algunos carnés de conducir o rebajas en los límites de velocidad, tanto dentro como fuera de poblado. Estas son algunas de las medidas que el Gobierno ha aprobado en su Consejo de Ministros a petición del Ministerio del Interior, es decir, de la DGT.

Entre las medidas ya anunciadas se encuentra la prohibición de circular por encima de los 30 km/h en aquellas calles con un solo carril por sentido. Esta velocidad máxima se rebaja a 20 km/h en aquellas calles donde la calzada y la acera se sitúan en una única plataforma, es decir, no tienen bordillo que separen la zona peatonal del pavimento por el que circular.

La DGT asegura que esta reducción permite reducir hasta cinco veces el riesgo de morir a causa de un atropello y que la circulación no se resiente, pues nos seguiremos moviendo de manera fluida. Bilbao, incluso, ha implantado este límite en todas sus calles. Sin embargo, no todo parecen buenas noticias. ¿Puede sufrir tu coche con estas medidas?

¿Puede averiarse un coche por circular a 30 km/h?

Circular a 30 km/h podría entenderse como una velocidad anormalmente reducida para el diseño de casi cualquier vehículo. Hay que tener en cuenta que a dicha velocidad, la transmisión utiliza marchas más cortas y se suele circular con el coche más revolucionado, el gasto en combustible es mayor y los componentes se deterioran más rápido.

Pero si hay un componente que más sufrirá con los nuevos límites de velocidad ese es el embrague. Hay que tener en cuenta que si circulamos a una velocidad de 30 km/h su trabajo será mayor, pues también tendremos que realizar un mayor número de cambios de marchas.  Este sistema se encarga de transmitir la potencia del motor a la caja de cambios y su desgaste es menor si se circula a menores revoluciones aunque la velocidad sea mayor.

Pero si hay un señalado con este nuevo límite de velocidad ese es el filtro de partículas. El filtro de partículas se encarga de reducir las emisiones contaminantes que salen por el escape del coche. Este filtro atrapa sustancias sólidas que cuando alcanzan la temperatura necesaria se queman y al expulsarse son menos nocivas.

Sin embargo, para que el coche alcance dicha temperatura debe circular durante unos minutos a la velocidad suficiente para que este proceso se lleve a cabo. Esto hace que el uso intensivo en un entorno urbano sea desaconsejable para estos automóviles. Un contexto que empeorará con los nuevos límites de velocidad.

Hay que tener en cuenta que los ingenieros ya saben que puede darse esta circunstancia y los vehículos son capaces de forzar dicha regeneración, aumentando el gasto en combustible para forzar mayores temperaturas en el lugar de la quema. Sin embargo, muchos vehículos no indican cuándo esto sucede, por lo que muchos conductores apagan el vehículo y la regeneración puede quedar a medias. Si esta interrupción se repite habitualmente, el filtro acaba por colapsar y no es posible realizar esta regeneración.

Para que esto no suceda, lo recomendable es que al salir a carretera circules unos minutos a altas revoluciones. Esto provoca que aumente sensiblemente la temperatura dentro del vehículo y, por tanto, que el filtro de partículas alcance antes el calor necesario para la quema de estas sustancias contaminantes, disminuyendo el riesgo de colapso y limpiando el propio filtro.

Para más información consultar artículo original