Las estadísticas hablan: los coches que más suele parar la Policía y la Guardia Civil

Hay determinados tipos de coches que son más propensos a que los agentes de Tráfico les hagan pararse en un control de carretera. ¿Es tu caso?

Te lo habrás preguntado muchas veces cuando ves un control de carretera con tu coche: ¿tendrá la Guardia Civil o la Policía algún criterio marcado para parar a los vehículos? La respuesta nunca va a ser exacta, pero sí que va a depender de varios factores que vamos a tratar de desengranar.

Por un lado, dependerá del objetivo que busquen los agentes: por ejemplo, si están en plena campaña de control de alcoholemia o drogas, buscarán parar a los conductores más jóvenes y a los coches que más se les pueda asociar a ellos; si están en campaña sobre el estado general del vehículo, detendrán a los vehículos con más antigüedad.

Por otro lado, hablando en términos generales (y reconocido en alguna ocasión por los propios agentes), serán más propicios de parar a pie de carretera los vehículos más llamativos, ya sea por su color, por su aspecto “macarra”, etc. Sea como fuere, destacamos los tipos de vehículos que más paran los agentes de Tráfico a pie de carretera y tratamos de dar el por qué.

Coches de colores oscuros o llamativos

El color depende mucho, lo pienses o no. De hecho, está probado que los vehículos con tonos más oscuros –especialmente el negro– son más propensos de sufrir colisiones de tráfico (estudios así lo atestiguan): estos son más difíciles de ver, sobre todo de noche, por lo que son más complicados de esquivar. Detrás del motivo de parar a un vehículo negro puede estar el asegurarse de que lleva las luces en orden para que su visibilidad no se vea comprometida.

En cambio, colores más vistosos, como el rojo o el amarillo, pueden llegar a ser más objetivo de la Guardia Civil por el hecho de asociarse a gente joven, a velocidad… Aquí, como te podrás imaginar, se buscan sobre todo en los controles de alcoholemia y drogas, pero también para comprobar que todo el vehículo está en regla.

Coches deportivos y “macarras”

No queremos llamar macarras a todos los que conduzcan este tipo de vehículos, pero no podremos negar que ver un Seat León de hace un par de generaciones y en color amarillo, o un Opel Calibra, o un BMW Serie 3 E36, o un Hyundai Coupé… no son especialmente llamativos.

Como hemos dicho, los agentes pararán con mayor probabilidad a aquellos vehículos con un aspecto llamativo o marcadamente deportivo. Aparte del motivo antes comentado de los jóvenes y los controles de alcohol, estos coches son objeto, muchas veces, del «tuning«, por lo que se busca que todos sus componentes estén correctamente homologados. Y, cómo no, se persiguen los excesos de velocidad, una de las causas principales de mortalidad en la carretera, y que no tengan instalados inhibidores o detectores de radar.

Coches de más de 10-15 años

Normal que los agentes de Tráfico intercepten en carretera a este tipo de vehículos para comprobar que llevan todo en orden: neumáticos, luces, ITV, seguro, exceso de humos por el tubo de escape (muy pronto), etc. Son vehículos más propensos a sufrir averías y, en consecuencia, podrían ocasionar accidentes.

Furgonetas

Sus cifras de siniestralidad y mortalidad no dejan de crecer en los últimos años y los agentes de Tráfico intentan atajar el problema comprobando en los controles a pie de carretera que llevan la ITV y su documentación están en regla, que usan el cinturón de seguridad, que el conductor no conduce bajo los efectos del alcohol o las drogas o que llevan la carga correcta y sin exceder el peso máximo autorizado.

Coches con cristales tintados

¿Esconderán algo esos vehículos que llevan los cristales tintados? Eso será lo que se podrían preguntar los agentes de Tráfico a pie de carretera. Este tipo de cristales, no permitidos en todas las lunas, refuerzan la privacidad de los ocupantes y los agentes podrían pensar que escondes algo.

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