Los efectos del coronavirus van más allá de la propia salud de los afectados. Sus consecuencias económicas ya se dejan ver en el mercado del automóvil.

El coronavirus también llega a la industria del automóvil. Más allá de sus efectos sobre la salud de las personas o el alarmismo que se ha creado, las medidas tomadas para frenar el virus ya tienen consecuencias en la economía mundial y, por supuesto, también ha tenido su efecto sobre el mercado automovilístico.

Para entender los efectos que el coronavirus está teniendo en la industria del automóvil es indispensable tener en cuenta que China es todo un gigante económico en el sector, tanto en la fabricación como en la demanda de productos, por lo que una economía paralizada (o dañada en gran medida) temporalmente es imposible que no se deje notar a nivel mundial.

El precio de los carburantes

De momento, el efecto más palpable es el de la bajada de los combustibles, que ha alcanzado unos precios que no veíamos desde agosto de 2017. Esta reducción del precio viene provocada por la baja demanda china de diésel y gasolina, con una parte del país paralizada, donde el coche ha quedado relegado a un segundo plano.

Tal y como recogen en 20 Minutos, la gasolina es un 5,3 por ciento más barata que hace un año y vale un 8,56 por ciento menos que la semana pasada. Son 1,186 euros por los 1,297 euros por litro de siete días atrás. Y el gasoil ha vivido un descenso más acusado. En comparación a los 1,2 euros por litro de su última referencia, ahora vale 1,086 euros por litro, un 11,08 por ciento menos y un 12,5 por ciento menos que hace un año.

Con estos datos, llenar un depósito de gasolina de 55 litros cuesta 6,11 euros menos que la semana pasada y se sitúa en 75,23 euros. Si hablamos de la misma cantidad de diésel, el mismo depósito nos costaría 58,69 euros, lo que supone un descenso de 7,31 euros menos que la semana pasada.

Las matriculaciones también se resentirán

Si los efectos sobre el diésel y la gasolina ya son palpables, más cábalas hay que hacer con las matriculaciones de vehículos nuevos. Las cuentas las hace la agencia de calificación de riesgo S&P y su informe lo recoge Europa Press, donde aseguran que las ventas caerán un 35 por ciento en este primer trimestre.

Según esta empresa, las ventas de coches se desplomarán un 35 por ciento en este periodo en comparación al del año pasado y que ganarán algo de terreno en la segunda mitad del año, con crecimientos del 5 y el 8 por ciento en el tercer y cuarto trimestre del año. En el segundo, las ventas cosecharán el mismo resultado que el año pasado. Si estas previsiones son ciertas, a final de año se venderán 87 millones de unidades por las 90,3 millones de unidades del año pasado.

Gran parte de estas estimaciones se basan en las ventas acumuladas en el mercado chino. Allí se espera que las matriculaciones caigan un 5 por ciento a final de año y probablemente no se recuperarán hasta el año que viene, aunque se espera que el país ofrezca incentivos para la adquisición de nuevos automóviles.

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