Por qué desinfectar así tu coche es tan peligroso y puede ser mortal, según SanidadEl Ministerio de Sanidad ha advertido que el uso de determinados productos para desinfectar superficies de coronavirus puede provocar graves daños oculares y en la piel, y problemas respiratorios muy serios. Te contamos cuales.

El Gobierno sigue regulando cualquier apartado que tenga relación con la crisis del coronavirus. Después de emitir una guía sobre el uso de mascarillas, ahora ha sido el Ministerio de Sanidad el que ha publicado una nota con recomendaciones sobre el uso de determinados productos para la desinfección de aire y superficies. El objetivo del gabinete de Salvador Illa es alertar de qué tipos de tratamientos no están científicamente acreditados y qué efectos pueden ocasionar en las personas.

Así, el Ministerio de Sanidad elaboró hace unas semanas una lista completa con todos los productos virucidas autorizados en España, y también la OCU hizo público un informe con los productos recomendados. Sin embargo, para la desinfección de coches y de ciertas superficies, siguen usándose algunos tratamientos que, por ahora, se desaconsejan.

Ni radiaciones ultravioletas ni ozono

El Ministerio de Sanidad, por ejemplo, advierte ahora que el uso de productos que utilizan radiaciones ultravioleta-C puede ocasionar graves daños oculares y en la piel, así como irritación en las vías respiratorias. Desde el Gobierno incluso aseguran que, aunque este tratamiento puede reducir la cantidad de virus, “se desconoce” si esa rebaja es suficiente también para una desinfección total.

Este tipo de radiaciones, según advierte Sanidad, no pueden aplicarse en presencia de personas, ni en hogares o lugares como coches. Precisamente, uno de los tratamientos más empleados en vehículos, el de ozono, también ha sido puesto en interrogante por el ministerio que dirige Salvador Illa, al considerar que tiene algunos “puntos oscuros” que hay que aclarar.

Por qué el ozono es tan tóxico

Aunque muy eficaz para alcanzar todas las partes del coche, el tratamiento con ozono no está probado ni regulado para su uso en el aire y en superficies, según recuerda Sanidad. De hecho, no aparece ni siquiera en la lista oficial de virucidas acreditados por el Gobierno, y actualmente está en proceso de evaluación en la Unión Europea, que, eso sí, de momento permite su comercialización.

El aviso de Sanidad en referencia al tratamiento con ozono radica en su alta toxicidad, puesto que ya en concentraciones muy bajas puede llegar a provocar irritación en ojos, nariz y garganta, tos, ataques de asma e, incluso, dolores de cabeza. Ya en concentraciones más altas, puede ocasionar daños pulmonares severos, así como alteraciones del sistema inmunológico o la muerte, en casos muy extremos.

Para el tratamiento con ozono, las personas deben estar muy protegidas y hay que realizar una profunda ventilación del lugar que ha sido desinfectado antes de ocuparlo de nuevo. En el coche se da además el agravante de que puede ser absorbido por los tejidos de la tapicería o depositarse sobre zonas de contacto, como el volante o el pomo del cambio, tardando un tiempo indeterminado en desaparecer. También la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) considera que el ozono es hoy “un riesgo innecesario”.

Además de no tener acreditado qué cantidad de producto y durante cuánto tiempo es efectivo en la desinfección, el Ministerio de Sanidad ha aclarado a Ganvam, la asociación nacional de vendedores, sector en el que se emplea comúnmente, que “si bien el ozono ha sido notificado y defendido, y entienden que tiene actividad en este sentido, no existe todavía información bajo la legislación de biocidas. Los responsables de su puesta en el mercado lo hacen bajo su responsabilidad, con el único requisito de notificarlo como marca la ley”.

Solo usar biocidas autorizados

Por tanto, el Ministerio de Sanidad recomienda no usar biocidas que no hayan sido expresamente acreditados y registrados, aconsejando que la limpieza por ejemplo manual de superficies con un biocida es eficaz para desinfectar los puntos normales de contacto. Sencillo y económico, este tratamiento sin embargo es verdad que tampoco asegura una desinfección completa del interior del coche al existir zonas que no se limpian correctamente.

Por ello, otro de los tratamientos que han comenzado a emerger en las últimas semanas ha sido el de la fumigación con biocidas, que por ejemplo Carglass ha empezado ya a aplicar en todo el mundo. En este sentido, se emplea un producto biocidas de los acreditados, que no resulta nunca tóxico.

Algunos de los biocidas autorizados por Sanidad y empleados en la fumigación contienen, por ejemplo, peróxido de hidrógeno y ácido peracético, aprobados ya para la aplicación directa para la higiene humana e incluso superficies en contacto con alimentos. Son así seguros para los propietarios y los trabajadores que manipulan estos productos. Ni siquiera implican que deba haber un aclarado posterior a la fumigación.

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