SoftWheelSeguramente este titular suena a broma, ya que en muchos ámbitos usamos la frase “no hace falta reinventar la rueda” para referirnos, por ejemplo, a hacer un trabajo de manera ineficiente. Por eso resulta impresionante ver como alguien, efectivamente, ha sido realmente capaz de reinventar la rueda con un ingenioso diseño que integra en la propia rueda un eficaz sistema de amortiguación.

El invento, que está siendo patentado con el nombre de SoftWheel es idea del granjero Israelí Gilad Wolf, que se rompió la pelvis en 2008 y tras comprobar lo incómoda que resultaba la silla de ruedas en los irregulares caminos de su granja, decidió buscar una solución. Con sus ideas y la ayuda de la incubadora de proyectos de biomedicina RAD Biomed de Tel Aviv ha logrado “reinventar” la rueda con su SoftWheel (“Rueda Suave”).

La rueda SoftWheel utiliza tres radios que cuentan con un cilindro de compresión cada uno y un núcleo en forma de triángulo que consiguen absorber los impactos como si la rueda contase con un sistema de suspensión externa. La segunda ventaja de SoftWheel es que su diseño hace que sea muy fácil hacerla compatible con objetos que usamos a diario como bicicletas en las que montarlas es cuestión de minutos. Sin embargo, el concepto se puede aplicar a cualquier vehículo que tenga ruedas, desde un automóvil o una grúa, a un avión.

Según señala Wired en un reportaje sobre el invento, SoftWheel tiene ya una línea de producción en Israel y se está expandiendo a Europa con una segunda. Esperan empezar a vender sillas de ruedas con el sistema en 2014 a un precio de unos 2.000 dólares, un precio más elevado que el de los modelos de gama alta que cuestan unos 1.600, pero que creen que muchos estarán dispuestos a pagar por la comodidad y agilidad que aporta su invento. Además, creen que las ruedas podrán contar con inteligencia y convertirse en objetos “conectados” que podrán ofrecer datos como la velocidad o incluir sistemas de bloqueo.

Fuente: Tecnopasión